"Porque" es una palabra muy compulsiva. Cuando es usada para persuadir a alguien, negarse es prácticamente imposible. "Deberías comprar esta casa porque está un vecindario excelente" ¿Cómo podrías objetarlo?.
Sin embargo, ten cuidado. Podrías quedar atrapado en los "porque".
La palabra "porque" facilita la justificación de tus acciones -o de tu falta de acción- debido a cierto factor externo.
Es fácil decir "No puedo progresar porque este negocio es demasiado competitivo." Aunque bien podría suceder que esa persona esté realmente en una industria muy competitiva, lo más probable es que haya muchas otras razones que expliquen su falta de éxito. Sin embargo, ese único "porque" le impide buscar más allá, para descubrir qué cambios podría llevar a cabo.
Prueba modificando "porque" por "una de las causas" y fíjate qué sucede. "No puedo progresar. Una de las causas es que este negocio es demasiado competitivo." Esto lleva casi inevitablemente a la pregunta - ¿cuáles son las otras causas? Y esto es realmente útil. Te pone a pensar en lo que podrías hacer para mejorar la situación.
¿Cuáles son los "porque" que cargas contigo cada día, convirtiéndolos en supuestos que te limitan? Piensa en la cantidad de oportunidades que súbitamente podrían abrirse ante tí, si pudieses trascender aquellos "porque".
Fuente:
www.mensajespositivos.net
¡Necesitas ser un miembro de Ser Humanos para añadir comentarios!
Participa en esta red social