Ser Humanos

Punto de encuentro entre personas

Los cuidadores familiares, especialmente las mujeres, se han encontrado encarando demandas simultáneas de la persona que cuidan; de sus cónyuges quienes también pueden sufrir de mala salud; de sus propios hijos; y cada día más, de sus empleadores. Se han usado términos tales como “la generación atrapada” y “mujeres en el medio” para describir los conflictos de lucha crítica que enfrentan los cuidadores familiares que tratan de satisfacer las demandas y necesidades de generaciones múltiples dentro del sistema familiar. Esta situación, con el tiempo, resulta generalmente complicada por la realidad de que cumplir con todas estas necesidades es imposible.

Los cuidadores familiares informan grados menores de estrés cuando más integrantes de la familia cooperan. Lo opuesto también es verdadero. Si hay otros familiares disponibles para ofrecer ayuda pero no pueden o no quieren hacerlo, los cuidadores familiares generalmente informan grados mayores de estrés, ansiedad y tensión. Mientras más familiares existan para recordarnos de lo que pudieran hacer pero no están haciendo, mayores son los resentimientos, frustraciones y lamentos.

¿Pueden cambiar o alterar esta situación negativa los cuidadores familiares? Sí, pero estos cambios requieren entender toda la dinámica de la familia y asumir el control cuando eso sea posible. Se puede comenzar por identificar a los integrantes de la familia involucrados o disponibles para participar en el cuidado del adulto de mayor edad. Su familia probablemente incluirá a los miembros que, sabiéndolo o no, cumplen tareas específicas dentro de la familia. En la mayoría de los casos, sus tareas tiene un componente histórico (o sea, que han hecho lo mismo durante muchos años).

Comencemos con el cargo más obvio, el de cuidador familiar. En la mayoría de las circunstancias, el cargo de cuidador familiar no se obtiene por nombramiento, por elección o por decreto. El titular generalmente asume ese puesto basado en una larga historia de actuar como la persona responsable de las tareas que es necesario hacer. Los investigadores de la Universidad de Toronto han denominado ese papel como “encargado de la familia”. Cuando se le pregunta a las familias sobre este cargo en particular, los investigadores hacen la siguiente pregunta: “Pensando en la familia en los términos más amplios, incluyendo hermanos, hermanas, tías, tíos, primos, abuelos y demás, ¿existe alguna persona actualmente entre usted y sus familiares que, en su opinión, se interese más que los demás para mantener a los familiares en contacto entre sí?” Según los investigadores, este puesto dentro de la familia tiene algunas tareas específicas de hacerse cargo. Incluyen llamar por teléfono, escribir, visitar, organizar reuniones, fiestas de cumpleaños, eventos especiales, relacionar a los familiares entre sí y proporcionarle información al resto de la familia. Los encargados de la familia tienden a ser responsables y sensibles, lo que resulta consecuente con sus actuaciones pasadas. De nuevo, el papel de cuidador familiar (encargado de la familia) no se obtiene generalmente por nombramiento de la familia, sino que surge naturalmente en base a su responsabilidad familiar.

¿Quiénes son los otros miembros del sistema familiar que es necesario entender y usar apropiadamente? Los investigadores también indican que la mayoría de las familias informan tener un especialista en representar a la familia ante el mundo externo, también conocido como el embajador. Este individuo asegura la representación de la familia en eventos tales como entierros de familiares, amigos o parientes lejanos. También de especial importancia par la familia es consejero. Esta persona escucha a los demás familiares cuando discuten sus problemas o buscan consejos o consuelo. Esencial para los cuidadores familiares es el consejero financiero, quien proporciona consejos sobre asuntos de finanzas a otros miembros de la familia. En el caso de cuidar a una persona anciana y frágil, el consejero financiero también puede controlar la toma de decisiones financieras, forzando así la atención y cooperación del cuidador familiar.

Otros papeles a identificar son el “posado sobre la cerca” quién por definición, no está muy involucrado ni activo. En el mejor de los casos, este individuo no expresa opinión sobre los asuntos, y en el peor de los casos, cambia de opinión dependiendo de quién fue la última persona que escuchó. Finalmente, y potencialmente el más difícil, es el consultor. Al igual que en la mayoría de las organizaciones, el consultor es una persona fuera del cauce principal de la operación, considerado influyente y poderoso por los integrantes y una fuerza con la que hay que lidiar. En el contexto del cuidado asistencial, el consultor raramente proporciona cuidado por sus propias manos y a menudo pasa poco tiempo con el cuidador o con la persona cuidada. Sin embargo, el tiempo que les dedica a uno o a ambos, nunca pasa desapercibido. Por ejemplo el consultor (hermano, hermana, tía, tío, etc.) puede llegar al pueblo para sacar a comer a la persona cuidada, comprar algunos regalos, hacer algunas promesas y después rápidamente desaparecer. Durante las semanas siguientes, la persona cuidada habla del consultor en los mejores términos, comparándolo con el cuidador familiar de forma no realista y generalmente desfavorable. En un sentido, se considera al consultor como un dios y se convierte en el punto de referencia contra el cual se miden los demás familiares – especialmente el cuidador familiar. Comentarios tales como “¿Por qué no eres como tu hermano? Él es muy bueno conmigo”, no son raros, pero siempre causan estrés.

¿Cómo puede usarse esta información para ayudar al cuidador familiar? Primero, uno debe identificar los personajes y sus papeles en el sistema familiar. Refiriéndose al diagrama que sigue, escriba los nombres de los familiares que llenen cada puesto. Si existen otros, escriba sus nombres y su título según el papel que jueguen; de hecho deben existir más papeles que los ya mencionados.


Nombre de la persona cuidada

Nombre del encargado de la familia (cuidador familiar)

Nombre del encargado de la familia (cuidador familiar)

Embajador (nombre)

Posado sobre la cerca (nombre)

Consejero (nombre)

Consultor financiero (nombre)

(Título) nombre

(Título) nombre

Después, evalúe si la persona es una fuerza positiva (+) o neutral. Por último, desarrolle estrategias para maximizar los puntos fuertes de la familia y minimizar sus puntos débiles.

Compartir

Responde a esto

Respuestas a esta discusión

Estrategias para Fomentar Fuerzas Positivas

De la tabla anterior:

Para cada personaje que usted identifique como una fuerza positiva, haga una lista de las aportaciones asociadas con ese personaje.
Genere usted solo o con un confidente una lista de sugerencias para aumentar esas aportaciones positivas.
De forma realista y oportuna, tome la acción de las sugerencias una por una hasta agotar la lista.
¿Por qué estoy haciendo esto?

Para maximizar la ayuda que está recibiendo.
Para reconocer y recompensar las fuerzas positivas que ayudan al desempeño de su papel.
Posiblemente para expandir la cantidad y la calidad de la ayuda que recibe de personas que tienen un historial de brindar ayuda.
Estrategias para Motivar las Fuerzas Neutrales

Para los personajes que identifique como fuerzas neutrales, haga una lista de la ayuda que en efecto le hayan proporcionado.
Genere una “lista de deseos” de las responsabilidades que parezcan apropiadas para la habilidad/carácter de cada individuo y que sean necesarias para que pueda continuar desempeñando el papel de cuidador familiar. En este caso, es aconsejable asumir más responsabilidades en lugar de menos, anticipando un proceso de negociación para llegar a un acuerdo mutuo entre usted y el familiar.
Decida el momento de hablar por teléfono o de preferencia reunirse con sus fuerzas neutrales. Primero reconozca sus aportaciones y después solicite la ayuda adicional específica. Un encuentro cara a cara, quizás en un almuerzo, mejorará la probabilidad de obtener una respuesta favorable.
Vaya a ese encuentro preparado con una lista de solicitudes para resaltar lo serio que es el asunto. Pídale a su familiar que ponga sus iniciales al lado de las tareas que está dispuesto a ejecutar.
Ocasionalmente, pero sin falta, haga seguimiento con comentarios positivos (llamadas telefónicas, breves mensajes, tarjetas de agradecimiento, etc.) para reforzar el comportamiento que le ha facilitado en algo su tarea. De la misma manera, si es necesario, recuérdele a su familiar el acuerdo concertado.
¿Por qué estoy haciendo esto?

Para mejorar la ayuda que recibe a través de reconocer con agradecimiento lo que están haciendo por usted.
Para ganarse el apoyo psicológico y físico de más miembros de la familia. El mayor potencial para aumentar la ayuda externa sin duda provendrá de aquellos familiares que no han desempeñado papeles positivos y que no están trabajando en contra de usted. Al igual que en una elección, los votantes indecisos a menudo son responsables de determinar el desenlace de un resultado o candidato. Esta estrategia le ayudará a abogar en su propio beneficio.
Para aclarar la estancia de diferentes familiares sobre el tema de la ayuda.
Estrategias para Sobreponerse a las Fuerzas Negativas

Para cada personaje que identifique como una fuerza negativa, haga una lista de los problemas que tiene con ellos relacionados con el tema de cuidado asistencial. No incluya temas no relacionados con la asistencia ni conflictos personales en esta lista.
Genere usted solo o con un confidente una lista de estrategias para minimizar esas áreas de problemas.
Convoque una reunión o hable por teléfono para discutir las percepciones que usted tiene sobre el papel que desempeñan esas personas y su impacto. Permítale al familiar responder y discutir sus propias percepciones con respecto a su papel y su impacto.
Sugiera un acuerdo mutuo, logrando de esa manera que ambas partes queden como ganadores. Es importante no antagonizar a un familiar que potencialmente pueda ayudarle, particularmente si esa persona tiene un puesto de alto poder dentro de la familia, tal como consultor o consejero financiero.
Puede ser ventajoso solicitar que actúe como mediador un embajador o consejero si usted tiene razones de sospechar que un conflicto es inevitable. En caso de que no haya un tercero disponible, puede ponerse en contacto con un profesional de la red de servicio.
Si después de haber agotado sus mejores esfuerzos, no logra llegar a un acuerdo mutuo, consigne sus quejas por escrito y envíele copias a los demás familiares. Esta estrategia se conoce como “acta o registro por escrito” y le servirá para informar a la familia sobre sus esfuerzos y sentimientos propios con respecto al papel que usted desempeña como cuidador familiar. Si no se logra nada más, esta práctica por lo menos le puede brindar una manera productiva de disminuir su estrés y también puede constituir una documentación necesaria en caso de que surjan diferencias legales en el futuro.
¿Por qué estoy haciendo esto?

Para hacer todos los esfuerzos razonables para resolver el problema y llegar a un acuerdo para mantener intacto el sistema de la familia por el más largo tiempo posible.
Para aclarar exactamente de donde provienen las fuerzas negativas y documentar la naturaleza de los problemas.
Para enfocar el control sobre la persona que está organizando el plan maestro: el cuidador familiar.
Para demostrar que la familia está comenzando a trabajar en conjunto y para que los que no están cooperando queden avisados.
Para cortar las pérdidas de manera que no se malgaste energía en el comportamiento disfuncional de algún familiar.

Responde a esto

RSS

Acerca de

Jose Manuel Fuentes Prieto Jose Manuel Fuentes Prieto creó esta red social en Ning.

Colección de vídeos

Música

Cargando…

Enlaces recomendados

© 2009   Creado por Jose Manuel Fuentes Prieto en Ning.   Crear tu propia red social

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Privacidad  |  Términos de servicio