Ser Humanos

Punto de encuentro entre personas

¿Cambia significativamente la personalidad básica de una persona con la edad avanzada? ¿Se vuelven más rígidas o inflexibles en su forma de pensar las personas de mayor edad? ¿Pierden su habilidad y curiosidad intelectual, volviéndose seniles en el proceso? ¿Pierden interés en el mundo exterior y se vuelven más egoístas? ¿Se desgastan con el tiempo sus sensibilidades y atributos positivos como padres y esposos dejando una persona de mayor edad, cascarrabias, impaciente e irritable con quién tratar? Los científicos han descubierto que la personalidad y el carácter de las personas no cambian significativamente con el paso del tiempo, y permanecen sorprendentemente uniformes desde la mayoría de edad hasta la ancianidad. La forma habitual en que las personas enfrentan la vida y sus retos permanece igual durante toda su vida.

Los científicos también han descubierto que algunos aspectos de las personas pueden cambiar. Por ejemplo, la mayor edad puede resultar en alguna pérdida de energía, física al igual que psicológica, lo que obliga a la persona a hacer las cosas más lentamente. También es interesante que los científicos hayan descubierto que los hombres de mayor edad se vuelven más bondadosos, expresan mejor sus emociones y son menos autoritarios. Las mujeres tienden a ser más firmes.

Las investigaciones también han demostrado que, aún con la edad avanzada, las diferencias individuales permanecen. Por ejemplo, Algunas personas jubiladas necesitan permanecer activas con el objeto de canalizar de nuevo las energías que utilizaban en su trabajo o en otras obligaciones personales. Sin embargo, otras personas aceptan el ocio y la libertad que les brinda la jubilación con gran ecuanimidad y placer.

Los científicos creen que, a medida que las personas envejecen, es importante para ellas permanecer “relacionadas” con otros seres humanos, preferentemente familiares o amigos que actúen como confidentes. Las mujeres de mayor edad parecen tener una mayor necesidad de estas relaciones que los hombres, quiénes a menudo sustituyen por trabajo o recreación las relaciones interpersonales. También se ha observado que la soledad o el vivir solo sin una red de apoyo de amigos o parientes producen mucho estrés en las personas de mayor edad. Las investigaciones han demostrado que ser casado o vivir con otras personas típicamente promueve una mayor satisfacción con la vida; fortalece la habilidad de la persona de sobrellevar el estrés; y ayuda a prevenir que las personas caigan víctimas del uso de las drogas y aún las enfermedades. Se debe tener en mente que sin importar la edad que tengan, las personas no entran dentro de un estereotipo uniforme.

Lo dicho anteriormente no implica que la personalidad individual en la edad avanzada no pueda o de hecho no cambie a medida que envejece. Quiere decir que una persona saludable, que no esté afectada por alguna discapacidad asociada con la edad o enfermedad, mantendrá un alto grado de uniformidad de comportamiento y continuidad al avanzar de la vida adulta media a los años avanzados de su vida. Sin embargo, una enfermedad debilitante, tal como la enfermedad de Alzheimer, no sólo afecta a las habilidades cognitivas e intelectuales de la víctima, sino que también frecuentemente destruye los atributos más finos del carácter de la persona, particularmente en las etapas finales de la enfermedad. Además, las personas de edad avanzada que sufren simultáneamente de discapacidades y enfermedades frecuentemente toman una amplia variedad de medicamentos que pueden ocasionar una desorganización evidente en su forma de pensar y comportamiento. Bajo estas circunstancias de vida claramente patogénicas, la persona de edad avanzada depende de su cuidador. Es evidente la necesidad de contar con un cuidado efectivo y compasivo, especialmente para las personas que viven en el mismo hogar.

Se ha escrito mucho sobre cómo la ayuda y el apoyo de la familia, amigos, vecinos y proveedores de cuidado asistencial han ayudado a las personas de la tercera edad a: sobrellevar más eficazmente el estrés de una enfermedad o discapacidad; mejorar su sentido de autoestima y escala de valores personales; cumplir con el régimen médico que se le ha establecido, y cuando se aplique, recuperarse rápidamente de alguna enfermedad o mal. Aunque estos descubrimientos son generalmente verdaderos, tienden, sin embargo, a enmascarar un patrón de interacción mucho más complicado entre el cuidador y la persona que cuida, el que puede tener casos de elementos negativos. Para ser un cuidador efectivo, la persona debe estar consciente de estos aspectos negativos.

Primero, se debe entender que por tener una avanzada edad o estar enferma o discapacitada, la persona adopta un papel social que no es típico dentro de nuestra sociedad. Los adultos, en particular, tienen la expectativa de ser independientes y autosuficientes. El no serlo implica una regresión a un nivel inferior de funcionamiento que puede tener un impacto claramente negativo sobre el sentido de valor propio de la persona enferma. Muchas personas de edad avanzada son ferozmente autosuficientes, al extremo de que este rasgo de personalidad está reconocido como un impedimento importante a que soliciten ayuda. Enfermarse o quedar dependiendo de otras personas – situaciones que, bajo prácticamente todas las circunstancias conllevan una clasificación negativa – pueden ser traumáticas para personas de la tercera edad. El problema empeora aún más cuando hay personas que confrontan a los ancianos o enfermos con una convicción no expresada que de forma alguna el anciano se merece su suerte, ya sea por comportamiento descuidado o debido a alguna característica personal indeseada. Somos reacios a admitir que el sufrimiento y las enfermedades se distribuyen al azar por toda la humanidad, y que todos potencialmente podemos necesitar cuidado asistencial. En cada cuidador familiar pueden coexistir opiniones negativas sobre la persona que cuida con sentimientos de compasión. Esto es especialmente cierto si la condición de la persona cuidada tiene características a largo plazo y no hay esperanzas de que mejore. A medida que el adulto depende más de otras personas y es menos independiente, el cuidador puede sentirse más y más inútil, resentido y frustrado con el aumento de sus responsabilidades.

Muchas personas tienen la expectativa de recibir muestras de agradecimiento por el cuidado que brindan. En lugar de eso, muchas personas cuidadas pueden responder con sentimientos negativos de tensión, hostilidad y disminución de su sentido de autoestima, y pueden aún hasta menospreciar al cuidador y el cuidado que les brinda. Al igual que el cuidador puede tener sentimientos negativos frecuentes hacia la persona que cuida, también la persona cuidada puede responder negativamente al cuidador. Al igual que todas las personas, los ancianos aprecian su libertad e independencia y cuando esas condiciones resultan amenazadas, reaccionarán con ira y tratarán de re-establecer su independencia. Esto puede aumentar cuando el cuidado conlleva mensajes mixtos. Por un lado la persona cuidada se siente apoyada; pero por otro lado se siente desvalorizada.

Las investigaciones indican que las personas con alta autoestima no aceptan ayuda tan voluntariamente como las personas con baja autoestima. La razón de esto es clara. Recibir y aceptar ayuda conlleva la insinuación de haber fracasado, lo que es una experiencia triste para la persona.

Una forma de evitar esta situación es dejar que la persona cuidada le restituya el esfuerzo al cuidador con algún tipo de favor. Para las personas enfermas de gravedad o altamente debilitadas, esto no siempre es posible. Un cuidador verdaderamente sensible puede crear una oportunidad para que la persona cuidada pueda reciprocar sus esfuerzos, sin importar lo débil que sea el gesto. Este acto es de inestimable valor para el sentido de dignidad y autoestima de la persona cuidada y ayuda a mantener una interacción positiva.

Guía para el Cuidador Familiar de Personas de la Tercera Edad en New Jersey

Compartir

Responde a esto

Acerca de

Jose Manuel Fuentes Prieto Jose Manuel Fuentes Prieto creó esta red social en Ning.

Colección de vídeos

Música

Cargando…

Enlaces recomendados

© 2009   Creado por Jose Manuel Fuentes Prieto en Ning.   Crear tu propia red social

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Privacidad  |  Términos de servicio